28/11/2011
Cierta
vez Gandhi escribió: “Si queremos crear una paz duradera, debemos empezar por
los niños”.
Queridos exploradores,
La última vez que nos vimos, os invité a crear
una imagen poderosa y a cultivarla en el jardín de la mente. Ahora que habéis
estado en él unos cuantos días, ¿qué habéis
descubierto? ¿Está el jardín de vuestra mente cubierto de musgo como un bosque, o es
suave y tiene un césped impecablemente cortado como un jardín de palacio? ¿Os gusta estar en él? ¿Qué habéis aprendido
sobre vosotros mismos? Me interesan vuestras historias, por favor, dejad una
aquí y compartidla con los otros exploradores, vuestra voz será escuchada.
“Estos son tiempos difíciles”, escribió un
periodista, y cada periodista parece repetir este mantra una y otra vez. Tan difíciles
que no podemos quitarnos la economía, la política, el mercado laboral y los
malos sucesos que pasan a nuestro alrededor de la mente. Parece que no somos
capaces de desconectar de nuestra dosis diaria de desgracia. Parece que nos
tragamos esta píldora picuda todos los días como si fuera lo correcto, tan sólo
porque se nos sirve en una bandeja de brillante plata, tan sólo porque está
diseñada para justificar el estado actual de las cosas.
Creedme, no tenéis por qué tragaros esa píldora
cada día. No tenéis por qué comer de esa bandeja multimediática de brillante plata.
No tenéis por qué sentiros justificados. Existen actos inspirados e
inspiradores, visiones de belleza, buena voluntad y gente que se preocupa a
nuestro alrededor. Cada día. Abrid los ojos.
¡Exploradores, levantáos, es hora de actuar!
Todos queremos que nuestro hijos crezcan
felices y fuertes pero a veces esto no ocurre. A veces nacen con una enfermedad
y luchan contra esta dificultad durante toda su vida. Los padres sufren porque quieren
profundamente a sus pequeños y quieren ofrecerles el mundo entero. Al final, su
amor por los pequeños triunfará sobre prácticamente todos los obstáculos. No se
darán por vencidos. Estos son tiempos
difíciles pero estos niños lo conseguirán con el amor y el cuidado de sus
padres.
Entonces, ¿por qué muchos de nosotros simplemente
abandonamos nuestra imaginación, nuestro entusiasmo por crear?
¿Por qué no podemos inventar, reproducir y compartir bellas ideas y buena voluntad? ¿Por qué parecemos ser/estar aburridos, grises,
estresados, exhaustos, estériles y además pensamos tener la justificación
perfecta para ser/estar así? ¿Qué nos falta?
¿Qué te falta?
Fuerza de voluntad, entusiasmo, autoconocimiento,
alegría, compasión, meditación, empatía, risa, creación.
Vamos a tener montones de hijos. Tal vez no sean
de carne y hueso… pero serán los bebés de la imaginación. Algunos nacerán fuertes y
necesitarán poco apoyo. Otros llegarán a nosotros preciosos pero frágiles y
necesitarán de todo nuestro amor y ayuda. Estos son tiempos difíciles. No nos demos por vencidos.
Ahora que tenéis un jardín, debéis llenarlo de
niños.
Puedes dejar un comentario anónimo o con tu nombre. Selecciona la opcion que mas te guste en "Comentar como:". Namaste!
ResponderEliminarQuerido Rubén,
ResponderEliminarEncuentro una belleza singular en llamar de esta manera tuya a las creaciones de las que somos "padres"... Gracias por presentarnos a tus bebés, así nos vamos animando a dejarnos envolver por su magia, su ternura y las lecciones que nos van dejando de una u otra manera.
Namaste!
Muchas gracias por tu comentario y tu energia, exploradora Feida! Realmente pienso que somos responsables de crear, no solo con ideas, sino con nuestras acciones, con nuestras emociones, crear ambientes, crear reacciones, crear movimiento, crear en el fondo, belleza y comunicacion. Son nuestros bebés y merecen una vida propia.
ResponderEliminarMe encanta,esta mega dosis de energia positiva,voy a tener muchos bebes!!!
ResponderEliminarMuchas gracias, Inma exploradora, ese es el espiritu! Me alegro de que la energia te haya llegado y haya activado ese botoncito llamado "Accion" en ti!
ResponderEliminar