lunes, 29 de abril de 2013

Llamando a las abejas


15/04/2012

A mi padre, Bernardino.
Esta es la historia veraz de cómo me enseñó a llamar a las abejas.

“El cielo es amor. El infierno es amor. Lo que importa es cómo recorres el camino hasta allí” – Sabiduría Balinesa

Queridos exploradores,

Los pájaros regresan a los Jardines de Gandhi. La brisa ha cambiado, el olor y los aromas en el aire han cambiado. Las horas de luz han cambiado. Los caminos que las sombras de los árboles recorren bajo la luz del sol han cambiado. Ahora están más próximas a sus troncos, más cálidas, más amables, más dulces, como las palabras exhaladas por un nuevo amante. Y… ¡los árboles se han despertado!

Pero no son sólo los pájaros y los árboles. También las abejas. Hay muy pocas flores aún en los jardines, pero un puñado de industriosas abejas de ciudad van saltando de unos pistilos a otros, en su alegre cosecha primaveral. Estoy sentado en un banco lejos de Gandhi, en una esquina soleada, cerca de los matorrales y observo el vuelo de mis pequeños y zumbadores amigos. Un potente recuerdo invade mi mente, inundándola con una luz diferente…

Yo tenía 17 o 18, un adolescente inseguro, y vivía en una ciudad de tamaño mediano de la isla de Tenerife, al lado de la costa noroeste de África. Mi padre, Bernardino, había sido un agricultor toda su vida, aún después del accidente en que se dañó la columna y que casi le paralizó de cintura para abajo. Afortunadamente, esto no ocurrió y, aunque desde entonces camina con muletas, la vida encontró la manera de seguir fluyendo: cerca de cuatro años después del accidente, él y mi madre se las arreglaron para concebirme, y tres años más tarde, también concibieron a mi hermana pequeña, Inma. Muchas veces me pregunto qué hubiera pasado si el accidente hubiera sido peor… yo no estaría aquí… estas frases nunca habrían sido escritas… pero eso es un capítulo de otra historia.

miércoles, 17 de abril de 2013

ekwanimi'ðað


20/03/2012

Este es el rap, éste es el golpe
Que despertará a aquéllos profundamente dormidos
Que abrirá camino y al alma cansada dará voz
La pura verdad: veo el sufrimiento en tus ojos

Este es el mantra, ésta es la oración
Este es el sonido de mis palabras tomando el control
Por cada golpe que la vida propina
Existe un lugar pacífico, un lugar dentro del sol

ekwanimi'ðað
Si estás enfermo, si te duele el corazón
Deja que el dolor se manifieste, expande tu mente
Cruza el puente hacia este pacífico santuario
No podrás seguir si no eres capaz de sentir
ekwanimi'ðað

Este es el rap, éste es el golpe
Este es el sonido de las palabras que te curarán
Este es el mantra, ésta es la oración
Este es el pacífico santuario naciendo en tu interior

ekwanimi'ðað
Para qué añadir más peso sobre tus hombros
(Una carga que no debes soportar)

ekwanimi'ðað
Deja que el dolor te enseñe,
Deja que la experiencia te lleve
Hacia tu ser interior
(Que es sabio y fuerte)

No podrás seguir si no eres capaz de sentir
ekwanimi'ðað