29/01/2012
Cierta vez Gandhi escribió: “No quiero prever el futuro. Lo
que me importa es cuidar del presente. Dios no me ha dado poder alguno sobre el
momento siguiente”.
Queridos exploradores, ¿cómo les ha tratado el fin de
semana? La última vez que nos vimos, los jardines de Gandhi estaban casi congelados
por la Tramontana, el gélido viento del rincón noreste de España, aunque hubo
una persona que encontró sentido, calor y la compañía de un amigo fiel en estos
terrenos. Esta semana los árboles aún duermen pero el viento se ha marchado,
dejando tras de sí las marcas de gélidos senderos plateados sobre las olas del
Mediterráneo.
Como
la lluvia limpia todos los recuerdos borrosos y transporta la mente al momento
presente con sus grandes y refrescantes gotas.
Como
la lluvia se lleva todas las innecesarias ambiciones de la vida y despierta la
mente al momento presente con sus frías y refrescantes gotas.
Matilde acaba de salir del piso familiar cargada con bolsas:
está la bolsa de plástico negra con la basura de ayer, pero también la bolsa
azul con el papel para reciclar y las otras dos, amarilla y verde también para
reciclar el plástico y las botellas de vidrio respectivamente. Está su propio
bolso con pañuelos de papel, las llaves del coche, las llaves del aparcamiento,
las llaves del piso de su mamá, las llaves de la oficina, dos teléfonos
móviles, un par de casi olvidados lápices de labios y su gran cartera llena de
recuerdos impresos sobre viejo papel kodak.